El colapso del sistema obliga a Sanidad a contratar a miles de jubilados y estudiantes

El colapso del sistema por la epidemia de Covid-19 ha obligado a Sanidad a echar mano de sanitarios jubilados y estudiantes para tratar de contener al coronavirus. El ministro, Salvador Illa, ha anunciado este jueves la incorporación de 30.000 profesionales —que su departamento ha elevado a 50.000 en un comunicado oficial posterior— entre residentes MIR, médicos y enfermeras (el colectivo se autodenomina en femenino) licenciados sin plaza y retirados, y estudiantes de último año de ambas carreras.

Serán, según el ministerio, 7.633 médicos residentes R4 y R5 (de último año de formación) de todas las especialidades que verán prorrogado su contrato para continuar desarrollando su labor en los servicios de salud; casi 11.000 profesionales médicos y de enfermería que realizaron pruebas selectivas especializadas y se quedaron sin plaza; 14.000 profesionales jubilados en los dos últimos años podrán incorporarse en función de las necesidades asistenciales. Por último, informa el ministerio, están disponibles para prestar tareas de apoyo 10.200 estudiantes de Enfermería y 7.000 de Medicina de último curso. Las comunidades autónomas, de las que dependen estas contrataciones, ya tienen listas con este personal. Illa ha asegurado que recibirán 200 millones de euros adicionales a los que ya se habían anunciado.

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Los sindicatos miran esta cifra con escepticismo. “Los médicos residentes no acaban su contrato hasta mayo o junio, así que hasta entonces no habría nada que prorrogar. Y si sigue la alerta, a los que estén en último año deberían hacerles un contrato de especialistas, no alargar el que ya tenían de residentes”, matiza Sheila Justo, de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM). Con respecto a las enfermeras, “la mayoría de las que hicieron la prueba para especialidad están trabajando ya en enfermería general, no sucede como con los MIR”, añade José Luis Cobos, del Consejo General de Enfermería.

En cualquier caso, ven con buenos ojos este refuerzo al sistema, siempre que se priorice a profesionales con experiencia. “Se pueden reorganizar residentes de otras especialidades para que atiendan Covid-19. Esto será preferible a que se tire de estudiantes o licenciados que, además de requerir una supervisión que puede incluso obstaculizar los procesos, parten de deficiencias como que no saben usar los sistemas informáticos. No es el momento de hacer prácticas”, afirma Justo. Cobos también opina que las enfermeras de último año de estudio deben ser el último recurso y nunca pueden estar expuestas en primera línea. Ambos aconsejan que, de ser imprescindibles, hagan tareas como atención telefónica o de información.

Pablo Lara, presidente de los decanos de Medicina, explica que aunque aún no se están contratando estudiantes, existen listas de voluntarios de estudiantes. La orden ministerial de recursos humanos para hacer frente a la pandemia contempla en su punto sexto la contratación de alumnos de último curso de estos dos grados durante tres meses. El alumno, según la orden, podrá ser contratado con la modalidad de auxilio sanitario en calidad de apoyo y bajo la supervisión de un profesional sanitario.

Lara, decano también en la Universidad de Málaga, no se opone a la medida pero cree que debería ser el remedio excepcional: “Lógicamente no van a irse a urgencias a atender a los contagiados, tienen que estar en otras especialidades supliendo. Deberían ser el último recurso a la hora de contratar. Es verdad que en ese último curso son cuasimedicos y cuasienfermeros, pero aún no lo son”. Lara recuerda que “hay un contingente muy importante de médicos» que han hecho el examen de internos residentes (MIR) de Medicina y de Enfermería (EIR) que acaba de aprobar el examen e iban a elegir plaza en abril. “7.600 médicos han sacado una plaza de MIR y son casi 10.000 si se cuenta los que han pasado la nota de corte”, subraya Lara. El EIR, por su parte, lo han superado 6.600 enfermeras en esta última convocatoria.

Lara remarca la importancia de la seguridad de sus estudiantes, una preocupación que comparte Cristina Monforte, presidenta de la Conferencia Nacional de Decanas de Enfermería: “Hacemos un llamamiento a la prudencia, que si les toca actuar sea siempre bajo unas condiciones de seguridad adecuada”. La también decana de Enfermería de la Universidad Internacional de Catalunya se enorgullece de la respuesta estudiantil: “Cuando salió el decreto los estudiantes empezaron a preguntar en las facultades cómo podían ayudar. Creo que estamos haciendo muy buena labor”.

Las universidades no ponen en duda que sus estudiantes están preparados. “Los alumnos de 6º curso de Medicina habían hecho ya el 70% de sus prácticas clínicas, rotando por las especialidades, y les quedaba el trabajo fin de grado”, cuenta Lara. Monforte recuerda que “cuando termina la carrera el graduado en Enfermería se incorpora al sistema sanitario y su título le avala, le otorga la competencia, pero muchas veces los centros crean un itinerario de adaptación formativo porque no tienen experiencia profesional”. Aunque remarca: “las enfermas están capacitados cuando salen”.

En China, donde la pandemia del coronavirus ha conseguido frenarse, no se ha contado con los estudiantes de Ciencias de la Salud en ningún momento. China incorporó al sistema a sistema sanitario a los médicos militares, que son legión, y desplazaron a las zonas más afectadas a profesionales de otras áreas con pocos infectados, informa Macarena Vidal.

En Italia tampoco han echado mano de los estudiantes de último curso. El pasado lunes el Gobierno estableció que solo el título universitario sea suficiente para ejercer la medicina, cuando hasta la fecha se tenía que pasar por un MIR. De esta manera pretenden incorporar a 10.000 médicos, informa Lorena Pacho.

Helena Legido-Quigley, experta en sistemas de salud de la London School of Hygiene and Tropical Medicine, asegura que los recortes que sufrió la sanidad española durante la crisis, tanto en personal como en infraestructuras, no se ha repuesto desde entonces y que eso pasará factura durante este brote.

169 muertos en un día

En su conferencia de prensa diaria, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Emergencias Sanitarias, que ha informado de que en las últimas 24 horas, España ha sumado 3.431 nuevos casos de coronavirus, un incremento aproximado del 25%, y 169 muertos, un 28% más. En total, son 17.147 los contagios registrados y 767 los fallecidos desde el inicio de la crisis. 939 personas están ingresadas en Unidades de Cuidados Intensivos, 165 más que el día anterior (un 21% más), y se han curado ya 1.107 (los datos cruzados de Sanidad y comunidades autónomas a las 21.15 elevan la cifra de contagiados a 18.007 y la de fallecidos a 830).

Sobre los fallecimientos en residencias de ancianos, el portavoz de Sanidad ha explicado que se está trabajando en “una orden muy estricta” para proteger estos centros. “Antes de que se tomaran las medidas en las comunidades autónomas había una recomendación de que se redujesen los riesgos”, ha recordado Simón.

“Tenemos información de al menos tres fallecidos en personas menores de 65 años. El impacto en estas personas jóvenes es menor, pero no quiere decir que no haya casos graves”, ha explicado el director del Centro de Coordinación de Emergencias Sanitarias.

Con respecto a los nuevos test rápidos para detectar el virus entre poblaciones con síntomas leves que ya no estaban figurando en las estadísticas, Simón ha dicho que son “antigénicos que detectan el virus, no las defensas que nosotros generamos contra el virus”. Con ellos, ha añadido, se pueden obtener resultados en 10 o 15 minutos, pero para obtener la muestra es necesario que lo haga un profesional. Está previsto que se empiecen a hacer esta semana.

Simón ha insistido en la importancia de cumplir las normas de confinamiento. “La gente tiene que entender lo que significa la cuarentena. Implica evitar el riesgo de contacto entre personas, para que no haya transmisión”. “Tenemos que ser muy conscientes de que cuanto mejor lo hagamos ahora más rápida será la vuelta a la vida normal”.



Carmen Ramirez

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