{"id":5987,"date":"2015-05-06T16:12:42","date_gmt":"2015-05-06T15:12:42","guid":{"rendered":"http:\/\/2horizontes.com\/?p=5987"},"modified":"2015-05-06T16:12:42","modified_gmt":"2015-05-06T15:12:42","slug":"autocritica-de-la-prensa-vasca-en-los-anos-duros-de-eta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/2horizontes.com\/?p=5987","title":{"rendered":"Autocr\u00edtica de la prensa vasca en los a\u00f1os duros de ETA"},"content":{"rendered":"<p class=\"Standard\">Alberto Surio (San Sebasti\u00e1n, 1963), exdirector de EITB (2009-2012) y hoy jefe de opini\u00f3n de <em>El Diario Vasco,<\/em> el de mayor tirada y m\u00e1s influyente de Gipuzkoa, no olvidar\u00e1 jam\u00e1s c\u00f3mo a su regreso de sus vacaciones del verano del a\u00f1o 2000 le esperaban, por vez primera, unos escoltas a su llegada al aeropuerto de Hondarribia. No pod\u00eda imaginar entonces que no le soltar\u00edan hasta una docena de a\u00f1os despu\u00e9s. Pocos meses antes, en mayo, ETA hab\u00eda asesinado a Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez de Lacalle, colaborador de <em>El Mundo de El Pa\u00eds Vasco<\/em> y fundador del Foro de Ermua, y ya no cab\u00eda duda de que la banda terrorista hac\u00eda del asesinato de periodistas uno de sus principales objetivos.<\/p>\n<p class=\"Standard\"><!--more--><\/p>\n<p class=\"Standard\">Surio, entonces corresponsal pol\u00edtico de <em>El Diario Vasco,<\/em> era su cara m\u00e1s visible. Al poco de ponerle los escoltas, en enero, la Ertzaintza conoci\u00f3 que el <em>comando Totto<\/em> de ETA pretend\u00eda dinamitar el diario. En marzo otra informaci\u00f3n sobre la preparaci\u00f3n de un atentado contra su director Jos\u00e9 Gabriel M\u00fagica, oblig\u00f3 a \u00e9ste a mantener la escolta hasta otra docena de a\u00f1os, con cambios constantes de domicilio para burlar la persecuci\u00f3n de los informadores de la banda. Dos meses despu\u00e9s, en mayo de 2001, ETA asesinaba a Santiago Oleaga, director administrativo de El Diario Vasco, al haber fracasado con sus primeros objetivos. A partir de ese momento, todo el equipo directivo del diario, una docena de personas, tuvo que llevar escolta.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Juan Carlos Mart\u00ednez (Vitoria, 1957), director desde 2007 de <em>El Correo<\/em>, el diario de m\u00e1s tirada e influencia en Bizkaia y Araba, recordar\u00e1 siempre la firme reacci\u00f3n de sus compa\u00f1eros y la solidaridad de los periodistas vascos, tras la detonaci\u00f3n de la bomba que ETA coloc\u00f3 en la rotativa de su diario en junio de 2008. Antes, hab\u00eda sufrido ataques de la <em>kale borroka<\/em> en la delegaci\u00f3n de <em>El Correo<\/em> en Vitoria. Como director de <em>El Correo<\/em> viv\u00eda escoltado y sometido a severas medidas de protecci\u00f3n como sus antecesores, Angel Arnedo (1998-2007) y Jos\u00e9 Antonio Zarzalejos (1993-1998), seriamente amenazados por ETA como \u00e9l.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Bingen Zupiria (Hernani, 1961), director del diario nacionalista <em>Deia<\/em>, desde 2011, recordar\u00e1 siempre c\u00f3mo el 30 de diciembre de 2008,ETA arras\u00f3 las instalaciones de la nueva sede de EITB en Bilbao, de la que era director. Y c\u00f3mo los periodistas de la radio y televisi\u00f3n p\u00fablica vasca impidieron que la banda terrorista se saliera con la suya. Informaron ellos mismos del ataque sufrido por los terroristas. A Zupiria no le sorprendi\u00f3 el atentado. Hacia tiempo que periodistas de EITB recib\u00edan cartas amenazadoras y algunos hab\u00edan contemplado la famosa diana con su nombre.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Esta situaci\u00f3n explosiva la vivieron los periodistas vascos desde que a mediados de los a\u00f1os noventa, ETA los coloc\u00f3 entre sus objetivos prioritarios, dentro de su estrategia de socializaci\u00f3n del sufrimiento, la generalizaci\u00f3n de los ataques terroristas, cuyo primer aldabonazofue el asesinato del concejal donostiarra del PP, Gregorio Ord\u00f3\u00f1ez,en enero de 1995. ETA les dedic\u00f3 una ponencia espec\u00edfica,<em>Txinauriak<\/em>: \u201cResultar\u00eda muy conveniente una acci\u00f3n muy selectiva contra los periodistas\u201d, a los que se les calificaba de \u201cagentes del enemigo\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Hasta entonces no hab\u00eda sido as\u00ed. Tras la dictadura, en los finales de los a\u00f1os setenta, ochenta y hasta mediados los noventa, la prensa no fue un objetivo prioritario de ETA. Tampoco los pol\u00edticos ni los profesores o los jueces. Lo eran polic\u00edas, militares y personas a las que consideraban confidentes o relacionadas con la droga. En esos a\u00f1os hubo una respuesta muy tibia al terror.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El tratamiento de los medios de comunicaci\u00f3n al terrorismo era, tambi\u00e9n, mucho m\u00e1s tibio del que fue a partir de mediados los noventa y la prensa vasca no es ajena a una revisi\u00f3n cr\u00edtica de los comportamientos ante el pasado terrorista en Euskadi.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de <em>El Correo<\/em> admite: \u201cFuimos un reflejo de la sociedad. Reaccionamos con tibieza. Las portadas de aquella \u00e9poca eran fr\u00edas, confusas, deslavazadas, empujadas por el ritmo infernal de ETA\u201d, que s\u00f3lo entre 1979 y 1980 asesin\u00f3 a 177 personas, adem\u00e1s de los cr\u00edmenes de grupos parapoliciales. Tampoco hab\u00eda editoriales en los medios vascos m\u00e1s importantes hasta los noventa.<\/p>\n<p class=\"Standard\">\u201cVer ahora aquellas portadas te deja con la boca abierta. Un asesinato de ETA no era la noticia m\u00e1s relevante. Pero la prensa vasca no dejaba de ser un reflejo de la sociedad vasca del momento, que miraba con perplejidad, cuando no con indiferencia, lo que ocurr\u00eda. Los peri\u00f3dicos no supieron acercarse a la realidad con la contundencia necesaria y, sobre todo, a las v\u00edctimas del terrorismo\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Mart\u00ednez atribuye el comportamiento de la prensa de entonces \u201cal clima de confusi\u00f3n existente al final del franquismo y en la Transici\u00f3n, d\u00f3nde se cometieron errores pol\u00edticos en el tratamiento del terrorismo, con actuaciones abusivas de las Fuerzas de Seguridad. Esto, unido al miedo que provocaba una ETA muy poderosa y con mucho apoyo social, ten\u00eda un efecto paralizante\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de <em>Deia<\/em>, Bingen Zubiria, se\u00f1ala que la reflexi\u00f3n sobre el tratamiento del terrorismo \u201cha variado mucho al paso del tiempo, sobre todo respecto a las v\u00edctimas, que de no contar han pasado a estar en el centro\u201d. \u201cLos medios hemos seguido la senda marcada por la pol\u00edtica. En el debate pol\u00edtico primaba buscar la soluci\u00f3n al problema de la violencia sobre las v\u00edctimas. La preocupaci\u00f3n era asentar la democracia con la amnistia, el Estatuto, etc. para acabar con la violencia \u201c.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Surio, de <em>El Diario Vasco<\/em>, incide: \u201cEl periodismo vasco reflej\u00f3 la evoluci\u00f3n de la sociedad vasca y de las contradicciones surgidas al acabar el franquismo y en los primeros a\u00f1os de la Transici\u00f3n. La tremenda presi\u00f3n terrorista del momento se vivi\u00f3 con una actitud social m\u00e1s espectadora\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de Deia recuerda c\u00f3mo el Pacto de Ajuria Enea, el primer pacto vasco unitario contra el terrorismo de ETA, en enero de 1988, s\u00f3lo dedicaba una referencia a las v\u00edctimas, en su punto 6. \u201cPrestaba mucha m\u00e1s atenci\u00f3n a deslegitimar el terrorismo y al logro de un fin dialogado con ETA\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Pero, recuerda Zupiria, el Pacto de Ajuria Enea supuso un primer avance en el compromiso de los directores de los medios m\u00e1s importantes. El Gobierno vasco del PNV-PSOE, los convoc\u00f3 y les pidi\u00f3 una actuaci\u00f3n m\u00e1s comprometida. Tambi\u00e9n en el lenguaje. Consagr\u00f3 la calificaci\u00f3n de \u201cterrorismo\u201d en la pol\u00edtica y los medios al referirse a la actividad de ETA en detrimento de la expresi\u00f3n \u201cviolencia\u201d, m\u00e1s usada hasta entonces. Tambi\u00e9n es verdad que la prensa vasca m\u00e1s importante, al contrario de buena parte de la internacional, no utiliz\u00f3 ni \u201clucha armada\u201d ni \u201corganizaci\u00f3n independentista\u201d, al referirse a ETA, ni siquiera en los a\u00f1os de la Transici\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Surio, jefe de opini\u00f3n de <em>El Diario Vasco<\/em>, precisa: \u201cEl problema del lenguaje pudo estar m\u00e1s presente en la generaci\u00f3n que vivi\u00f3 de lleno el final del franquismo, con una ETA que a\u00fan ten\u00eda el marchamo del antifranquismo. Yo ten\u00eda 12 a\u00f1os cuando muri\u00f3 Franco. Recuerdo mi estreno como periodista con una cr\u00f3nica del asesinato del general Rafael Garrido en San Sebasti\u00e1n el 26 de octubre de 1986 en el que tambi\u00e9n murieron su mujer y uno de sus hijos. Durante muchos a\u00f1os he tenido un contacto con la tragedia. No he tenido un conflicto de sem\u00e1ntica\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de El Correo no duda de que el gran paso de la \u201ctibieza a la contundencia\u201d se produjo a mediados de los a\u00f1os noventa, con el asesinato de Gregorio Ordo\u00f1ez, en 1995, y particularmente con el de Miguel \u00c1ngel Blanco, concejal de Ermua, del PP, en julio de 1997. \u201cLo horrendo de aquel crimen y sus circunstancias desbordaron el vaso de la indignaci\u00f3n con manifestaciones espont\u00e1neas, con la Ertzaintza protegiendo las sedes acosadas de HB. Se perdi\u00f3 el miedo. Me sent\u00ed muy orgulloso y muy digno al ver aquella respuesta y verla reflejada en la prensa con la contundencia que merec\u00eda. La consecuencia fue que se redoblaron las amenazas contra los periodistas. No era una cuesti\u00f3n de heroismo. Hubiera sido deshonesto hacer otra cosa\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Aunque el acoso de ETA sobre los medios de comunicaci\u00f3n existi\u00f3 desde el inicio de la democracia, en 1997 lo peor estaba a\u00fan por llegar, como apunta el director de El Correo. En los a\u00f1os ochenta, en las ruedas de prensa de HB, algunos de sus representantes dirig\u00edan reproches a los periodistas, con nombres y apellidos, que, con frecuencia, eran tambi\u00e9n reproducidos en el diario <em>Egin<\/em>. Algunos fueron vetados. Uno de los primeros periodistas amenazados, en 1982, fue Ander Landaburu, de<em>Cambio 16,<\/em> por un reportaje sobre el cobro del chantaje en la parte vieja bilba\u00edna. Tambi\u00e9n en esa d\u00e9cada, ETA coloc\u00f3 algunos artefactos intimidadores.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Pero las amenazas tomaron cuerpo, coincidiendo con la estrategia de socializaci\u00f3n del sufrimiento, en 1995. Entre este a\u00f1o y 2002 tuvieron que abandonar el Pa\u00eds Vasco Pedro Briongos y Jos\u00e9 Antonio Zarzalejos, de El Correo; posteriormente, su hermana Charo, de Vasco Press; Jos\u00e9 Mar\u00eda Calleja, de EITB; Jos\u00e9 Ignacio Iribar, de RTVE; Carmen Gurrutxaga. de <em>El Mundo<\/em>; Aurora Intxausti, de EL PA\u00cdS. Otros optaron por quedarse como Gorka Landaburu, de <em>Cambio 16<\/em>, al que una carta-bomba hiri\u00f3 de gravedad;Marisa Guerrero, de Antena 3; Santiago Silvan, de RNE y Enrique Ibarra, de <em>El Correo<\/em>, tambi\u00e9n atacados. Y otros gravemente amenazados como Jos\u00e9 Luis Barberia, Genoveva Gastaminza e Isabel Martinez, de EL PA\u00cdS. La prensa vasca y sus periodistas sufrieron 140 ataques entre 1992 y 2002, seg\u00fan recoge Ofa Bezunartea en su libro <em>Memorias de la violencia.<\/em> Y medio centenar de periodistas vascos fueron escoltados durante una d\u00e9cada.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de <em>Deia<\/em> subraya que la actitud m\u00e1s beligerante de la prensa contra ETA se produjo cuando la banda \u201catac\u00f3 a pol\u00edticos y periodistas; no suced\u00eda igual cuando las v\u00edctimas eran polic\u00edas, militares o presuntos confidentes\u201d. \u201cFue en ese momento, con el Gobierno de Aznar, cuando las v\u00edctimas empezaron a ocupar un lugar central, aunque tambi\u00e9n hubo utilizaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Surio admite que el asesinato de Gregorio Ordo\u00f1ez le marc\u00f3 especialmente y cree que, tambi\u00e9n, a la sociedad. \u201cLe conoc\u00eda mucho porque yo hab\u00eda hecho cr\u00f3nica municipal y su asesinato tuvo un impacto tremendo en la sociedad. Nuestra conciencia fue paralela a la de la sociedad vasca, indignada con un terrorismo que ampli\u00f3 sus l\u00edmites hasta una persecuci\u00f3n en toda regla, hasta atacar la libertad de opini\u00f3n, algo in\u00e9dito en el coraz\u00f3n de Europa. Creo que en ese momento supimos actuar con dignidad y compromiso. Pero no nacimos para ser h\u00e9roes. Ni siquiera valientes. Eramos profesionales que tuvimos la mala suerte encontrarnos con el terrorismo\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de <em>El Correo<\/em> sostiene que en esa segunda etapa \u201cfuimos m\u00e1s beligerantes y m\u00e1s dignos, con actitudes de justa contundencia\u201d y \u201caunque llegamos tarde, los periodistas no hemos sido los que m\u00e1s hemos mirado para otro lado y no saldremos los peor librados en la historia\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El punto m\u00e1s d\u00e9bil del comportamiento de los medios fue para Martinez el tratamiento a las v\u00edctimas. \u201cNos falt\u00f3 humanidad y capacidad de distinguir a todas las instituciones que las v\u00edctimas eran lo primero. En esta etapa nos van a ocupar mucho. Tenemos que atenderles y rendirles homenaje, evitando las utilizaciones partidistas. Se lo debemos\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de Deia coincide: \u201cHemos maltratado a las v\u00edctimas al no prestar la debida atenci\u00f3n a su dolor. Fuimos observadores y nos equivocamos porque ante el dolor hay que tener una sensibilidad especial\u201d. Zupiria se encuentra hoy m\u00e1s reconfortado porque parte importante de las v\u00edctimas, las de ETA, est\u00e1n reconocidas. Pero est\u00e1 preocupado porque las otras v\u00edctimas, las de la Guerra civil, las del franquismo, los grupos parapoliciales y del Estado \u201csiguen teniendo un trato de segunda\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de <em>El Correo<\/em> insiste en que en esta etapa, con el cese final del terrorismo, es \u201cprioritario recordar que no se hicieron bien las cosas con las v\u00edctimas,\u201d y cree, tambi\u00e9n, que \u201chay que atender a todas\u201d. Pero defiende que los periodistas \u201cno debemos alentar venganzas ni climas de persecuci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Esta filosofia llev\u00f3 a su diario a mantener una actitud \u201cpaciente y comprensiva\u201d en el \u00faltimo intento de final dialogado entre el Gobierno de Zapatero y ETA, en 2006. \u201cSi era posible un final pac\u00edfico y digno hab\u00eda que intentarlo. Torpedearlo hubiera estado en contra del deseo de la mayor\u00eda de los vascos\u201d. \u201cS\u00e9 que es complicado entenderlo fuera de aqu\u00ed. Pero nosotros sufr\u00edamos el terrorismo directamente y terminar con algo que amenazaba con quitarte la vida era lo prioritario. El d\u00eda que ETA anunci\u00f3 su cese definitivo, titulamos en primera !Por fin!. Nos sali\u00f3 del alma\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Del mismo modo, Martinez recuerda c\u00f3mo cuando la izquierda<em>abertzale<\/em> empez\u00f3 a desmarcarse del terrorismo de ETA en El Correo \u201cnos volcamos informativamente\u201d. \u201cAlgunos pod\u00edan pensar, sobre todo fuera de aqu\u00ed, que les hac\u00edamos el juego. Pero pens\u00e1bamos que contribu\u00edamos al final del terrorismo. Y el terrorismo se acab\u00f3\u201d. \u201cEntonces y hoy tenemos una linea editorial que nada tiene que ver con lo que piensa la izquierda abertzale. Pero es compatible con informar sobre sus actividades y mantener una relaci\u00f3n normal con ellos mientras respeten las reglas democr\u00e1ticas. A la vez que les recordamos que tienen pendiente un reconocimiento de su falta de comportamiento \u00e9tico en las d\u00e9cadas del terrorismo. Y a toda la sociedad, la deuda que tenemos con las v\u00edctimas\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Surio, que era corresponsal pol\u00edtico de <em>El Diario Vasco<\/em>, durante el final dialogado de ETA, admite: \u201cApoy\u00e9 aquel proceso, con sus contradicciones, como la mayor\u00eda de los vascos. Fue un intento digno de dar carpetazo a un conflicto enquistado que provocaba un inmenso dolor. Euskadi estaba en emergencia y necesitaba soluciones democr\u00e1ticas, que se cerraran las heridas y la izquierda abertzale se integrase. No era cuesti\u00f3n de blanco o negro. Afortunadamente, al final, se logr\u00f3\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El jefe de opini\u00f3n de <em>El Diario Vasco<\/em> asegura que \u201chemos sufrido mucho, pero esta nueva etapa no hay que abordarla con esp\u00edritu de venganza. Pero tampoco olvidar esta tragedia. Como dec\u00eda Ramiro Pinilla, antes de pasar la p\u00e1gina, hay que leerla, pensando en las futuras generaciones\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de <em>Deia<\/em> valora la \u201clabor pedag\u00f3gica\u201d sobre el terrorismo que hizo el Gobierno vasco con los medios de comunicaci\u00f3n de Euskadi, desde el Pacto de Ajuria Enea, en contraste con el Ejecutivo central y los medios nacionales, sobre todo, al romperse el consenso antiterrorista en 2004, estando el PP en la oposici\u00f3n. Eso y las ganas de acabar con el terrorismo de la sociedad vasca explica el distinto tratamiento que ha tenido el final de ETA en los medios vascos y espa\u00f1oles, a juicio de Zupiria. Estima que el papel de la prensa ahora consiste en \u201crecuperar la memoria hist\u00f3rica, pero extendi\u00e9ndola a todas las v\u00edctimas, otorg\u00e1ndoles el protagonismo, pero sin exclusivismos\u201d. Y ofrece el apoyo editorial a \u201ctodas las iniciativas de acuerdo\u201d en esta direcci\u00f3n.<\/p>\n<h2>\u201cNo lo hicimos bien\u201d<\/h2>\n<p class=\"Standard\">Martxelo Otamendi (Tolosa, 1957), es director desde 2003 del \u00fanico diario redactado exclusivamente en euskera, <em>Berria<\/em>, sucesor de<em>Egunkaria<\/em> (1990-2003), clausurado por el juez del Olmo, en febrero de 2003, bajo la acusaci\u00f3n de \u201ctener relaciones con ETA\u201d. Otamendi, entonces director de <em>Egunkaria<\/em>, fue detenido con media docena de compa\u00f1eros y estuvo cinco d\u00edas en dependencias de la Guardia Civil, a cuya salida denunci\u00f3 torturas. En 2012, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo conden\u00f3 al Estado espa\u00f1ol por no investigar las torturas denunciadas por Otamendi. Dos a\u00f1os antes, en 2010, la Audiencia Nacional absolvi\u00f3 a Otamendi y sus compa\u00f1eros. Concluy\u00f3 que la clausura de<em>Egunkaria<\/em> \u201cno ten\u00eda cobertura constitucional\u201d y que \u201cno hab\u00eda pruebas de la presunta relaci\u00f3n de<em>Egunkaria<\/em> con ETA\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Otamendi, periodista pr\u00f3ximo a la izquierda abertzale, asegura que lo sucedido con <em>Egunkaria<\/em>le ha cambiado. \u201cEst\u00e1bamos atrincherados. Cada medio se preocupaba de sus v\u00edctimas. Nosotros tambi\u00e9n inform\u00e1bamos de los atentados de ETA, pero ni hac\u00edamos el despliegue de otros medios ni defend\u00edamos la misma linea editorial de sus condenas. Los medios no nos hemos acercado de la misma manera a las v\u00edctimas. Cada uno tiene que hacer su propia revisi\u00f3n cr\u00edtica del pasado. En nuestro caso, no lo hicimos bien. Cuando mataron a compa\u00f1eros como L\u00f3pez de Lacalle y Oleaga no fuimos ni siquiera a visitar a sus familias\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">La clausura de <em>Egunkaria<\/em>, en 2003, no cont\u00f3 con la solidaridad de los medios m\u00e1s importantes de Euskadi, que sufr\u00edan en aquel momento un fuerte acoso de ETA. Se remitieron en sus editoriales a lo que la justicia decidiera.\u201dRecibimos la medicina que nosotros les hab\u00edamos dado antes\u201d, admite Otamendi. \u201cComo nosotros no hab\u00edamos actuado bien, no hab\u00edamos sido solidarios, no me quejo\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de <em>Berria<\/em> aprovech\u00f3 el ataque de ETA contra EITB el 30 de diciembre de 2008 para resarcirse de su actitud de indiferencia con sus compa\u00f1eros periodistas. Organiz\u00f3 una delegaci\u00f3n de medios abertzales que se present\u00f3 en las instalaciones de EITB para expresar su condena del atentado y la solidaridad con la instituci\u00f3n atacada. El Correo destac\u00f3 al d\u00eda siguiente la noticia.<\/p>\n<p class=\"Standard\">Otamendi recuerda c\u00f3mo hasta los a\u00f1os noventa, la relaci\u00f3n entre los directores de los medios vascos era buena. \u201cSol\u00edamos reunirnos en un jurado con motivo de la elecci\u00f3n del Vasco universal del a\u00f1o. Aquello termin\u00f3 cuando algunos directores tuvieron que ser escoltados\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de <em>Berria<\/em> precisa c\u00f3mo tras el Pacto de Ajuria Enea, de 1988, los directores empezaron a ser m\u00e1s beligerantes contra ETA y su entorno y a marcar distancias con los medios <em>abertzales<\/em>. Pero la principal percepci\u00f3n del cambio de actitud la tuvo cuando ETA amenaz\u00f3 mortalmente a periodistas y mat\u00f3. \u201cEn ese momento, periodistas que hab\u00edan sido cr\u00edticos con las torturas y abusos policiales, dirigieron sus cr\u00edticas exclusivamente contra ETA, e incluso, dejaron de saludar a periodistas abertzales\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\">El director de <em>Berria<\/em> cree que hoy la situaci\u00f3n ha mejorado. \u201cExiste di\u00e1logo entre periodistas de todos los medios. Cada medio debe hacer su propia revisi\u00f3n cr\u00edtica. Yo no voy a decir la que tienen que hacer los dem\u00e1s. Nosotros ya hemos empezado la nuestra\u201d . Recuerda, por \u00faltimo, c\u00f3mo Javier Salutregui, director del clausurado diario<em>Egin<\/em> por el juez Garz\u00f3n en 1998, sigue a\u00fan en la c\u00e1rcel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Surio (San Sebasti\u00e1n, 1963), exdirector de EITB (2009-2012) y hoy jefe de opini\u00f3n de El Diario Vasco, el de mayor tirada y m\u00e1s influyente de Gipuzkoa, no olvidar\u00e1 jam\u00e1s c\u00f3mo a su regreso de sus vacaciones del verano del a\u00f1o 2000 le esperaban, por vez primera, unos escoltas a su llegada al aeropuerto de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5988,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[85],"tags":[],"class_list":["post-5987","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5987","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5987"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5987\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5989,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5987\/revisions\/5989"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5988"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5987"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5987"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5987"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}