{"id":57308,"date":"2016-09-12T15:01:16","date_gmt":"2016-09-12T14:01:16","guid":{"rendered":"http:\/\/2horizontes.com\/?p=57308"},"modified":"2016-09-12T15:01:16","modified_gmt":"2016-09-12T14:01:16","slug":"muere-la-enfermera-del-beso-que-simbolizo-el-fin-de-la-ii-guerra-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/2horizontes.com\/?p=57308","title":{"rendered":"Muere la enfermera del beso que simboliz\u00f3 el fin de la II Guerra Mundial"},"content":{"rendered":"<p>Esta es la historia de un beso eterno. El que la enfermera Greta Zimmer Friedman y el marinero George Mendonsa, seg\u00fan su propio relato, se dieron el 14 de agosto de 1945 en Nueva York sin conocerse ni decirse los nombres. Un encuentro nacido para el olvido y que, sin saberlo ellos, inmortaliz\u00f3 Alfred Eisenstaedt e hizo mundialmente famosa la revista <em>Life<\/em>. La imagen simboliza como pocas el fin de la\u00a0II Guerra Mundial. Un icono que pasados m\u00e1s de 70 a\u00f1os y pese a que nunca se ha acallado la pol\u00e9mica sobre la verdadera identidad de la pareja est\u00e1 destinado a sobrevivir a sus protagonistas. Eisenstaedt, que alcanz\u00f3 la gloria al retratar a personalidades tan dispares como Joseph Goebbels, Albert Einstein, J.F. Kennedy o Marilyn Monroe, muri\u00f3 en 1995. Y el jueves pasado le lleg\u00f3 el turno a Greta Zimmer. A los 92 a\u00f1os, con la cadera rota, osteoporosis avanzada y una neumon\u00eda fulminante, falleci\u00f3 en Virginia. S\u00f3lo Mendonsa, un pescador retirado de 93 a\u00f1os, sigue con vida.<\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/internacional\/intext_0__container__\">\n<div id=\"Dgoogle_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/internacional\/intext_0\" class=\" intext\"><\/div>\n<\/div>\n<div id=\"inread\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/internacional_0__container__\">\n<div id=\"Dgoogle_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/internacional_0\" class=\" intext\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>El relato de la fotograf\u00eda es el de una casualidad. Zimmer, que en realidad era asistente dental, siempre cont\u00f3 que sali\u00f3 de la cl\u00ednica aquel 14 de agosto para comprobar si era verdad lo que hab\u00eda escuchado en el trabajo. Muy cerca de su oficina, en Times Square, en pleno coraz\u00f3n de Manhattan, hall\u00f3 la respuesta. La algarab\u00eda reinaba. Los c\u00e1rteles luminosos, como recordar\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde, parpadeaban con frenes\u00ed: V-J Day (D\u00eda de la Victoria sobre Jap\u00f3n).<\/p>\n<div id=\"inread1\"><\/div>\n<div class=\"teads-inread\"><\/div>\n<section id=\"sumario_1|foto\" class=\"sumario_foto izquierda\"><a name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<figure class=\"foto foto_w360\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"Greta Zimmer y George Mendonsa en los a\u00f1os cuarenta.\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2016\/09\/11\/mexico\/1473557069_992290_1473557384_sumario_normal.jpg\" alt=\"Greta Zimmer y George Mendonsa en los a\u00f1os cuarenta.\" width=\"360\" height=\"221\" \/><figcaption class=\"foto-pie\">Greta Zimmer y George Mendonsa en los a\u00f1os cuarenta.<\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>\u201cDe repente, me agarr\u00f3 un marinero. No fue tanto un beso como un acto de celebraci\u00f3n: \u00e9l ya no ten\u00eda que volver al Pac\u00edfico, al frente donde hab\u00eda combatido. Me tom\u00f3 en brazos porque me vio vestida como una enfermera y estaba agradecido a todas las enfermeras. No fue algo rom\u00e1ntico, sino una forma de decir: \u2018Gracias a Dios, la guerra ha terminado\u201d, contar\u00eda 60 a\u00f1os despu\u00e9s Greta. \u201cYo hab\u00eda ido con una amiga a un show al Radio City Hall, cuando interrumpieron para decir que la guerra hab\u00eda acabado. Sal\u00ed fuera, estaba exultante, vi a una enfermera y la bes\u00e9 por pura alegr\u00eda\u201d, recordar\u00eda Mendonsa.<\/p>\n<p>Tras el beso, ambos se separaron. No se pidieron los nombres. No volvieron a verse. Greta, siempre seg\u00fan su relato, ni siquiera supo que le hab\u00edan tomado una foto. Eso lo descubri\u00f3 casi 20 a\u00f1os despu\u00e9s cuando miraba el libro <em>El ojo de Eisenstaedt<\/em>. All\u00ed, en una imagen titulada <em>V-J Day<\/em>, se vio a s\u00ed misma sin identificar. Escribi\u00f3 a <em>Life<\/em> para pedir una copia. No se la dieron. Es m\u00e1s, le indicaron que muchas personas se hab\u00edan hecho pasar por la enfermera y que ellos ya hab\u00edan encontrado a la aut\u00e9ntica. Greta no le dio mayor importancia.<\/p>\n<p>No fue sino hasta 1980 cuando <em>Life<\/em> reinici\u00f3 la b\u00fasqueda y volvi\u00f3 sobre sus pasos hasta dar con Greta. Eisenstaedt, seg\u00fan la versi\u00f3n de ella, le pidi\u00f3 disculpas por tanto tiempo de anonimato. Pese a ello, durante a\u00f1os aparecieron otras personas que se consideraron la enfermera. Aunque nunca se apag\u00f3 el fuego de la duda, ayer medios estadounidenses y agencias internacionales daban el homenaje final a Greta. En esta determinaci\u00f3n tuvo un peso fundamental la publicaci\u00f3n en 2012 de una detallada investigaci\u00f3n que conclu\u00eda que Greta y George eran los protagonistas de la imagen.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|foto\" class=\"sumario_foto izquierda\"><a name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<figure class=\"foto foto_w360\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"Greta Zimmer y George Mendonsa en Times Square en 2012.\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2016\/09\/11\/mexico\/1473557069_992290_1473557534_sumario_normal.jpg\" alt=\"Greta Zimmer y George Mendonsa en Times Square en 2012.\" width=\"360\" height=\"271\" \/><figcaption class=\"foto-pie\">Greta Zimmer y George Mendonsa en Times Square en 2012. <span class=\"foto-firma\"><span class=\"foto-autor\">CBS<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Tambi\u00e9n jug\u00f3 a favor el reencuentro en 2012 de ambos ancianos en Times Square. Hubo fotos y brill\u00f3 en las noticias. Pero ya no fue lo mismo. Ya no eran la enfermera ni el marinero. No estaba presente la blanca curvatura de Greta ni el \u00edmpetu de George. Tampoco se sent\u00eda el aliento de la guerra, de la devastadora barbarie que acab\u00f3 con 60 millones de vidas. La victoria se hab\u00eda vuelto pasado. Aquello que hizo que la imagen de 1945, con su glorificaci\u00f3n de la vida, pasara a la historia era un recuerdo.<\/p>\n<p>Greta Zimmer nunca crey\u00f3 haber merecido la fama: \u201cFue algo que ocurri\u00f3, no que hice\u201d. Su vida, de hecho, no se detuvo en la melancol\u00eda. Jud\u00eda de origen austriaco, sus padres murieron en el Holocausto y ella pis\u00f3 tierra estadounidense a los 15 a\u00f1os. Terminado su trabajo de asistenta dental, dio rienda suelta a sus pasiones: obtuvo una licenciatura en artes, tuvo dos hijos y al final de sus d\u00edas se dedic\u00f3 a restaurar libros. En sus fotograf\u00edas de familia, aparece como una anciana plet\u00f3rica.<\/p>\n<p>Tras su muerte, sus parientes anunciaron que ser\u00e1 enterrada junto a su marido, un general de infanter\u00eda, en el cementerio de Arlington. En sus a\u00f1os finales, aunque siempre distante, mantuvo contacto con George, tambi\u00e9n casado. Ambos, con delicadeza, se enviaban postales de navidad. En la eternidad quedar\u00e1n unidos por un beso que se dieron como desconocidos.<a id=\"despiece\" name=\"despiece\"><\/a><\/p>\n<section id=\"sumario_3|despiece\" class=\"sumario_despiece centro\"><a name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<header class=\"sumario-encabezado\">\n<h4 class=\"sumario-titulo\"><span class=\"sin_enlace\">LAS DOS MUERTES DE LA ENFERMERA<\/span><\/h4>\n<\/header>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<p class=\"sumario-autor\">J.M.A.<\/p>\n<p>El beso de Times Square ha tenido desde sus inicios m\u00faltiples pretendientes. En blanco y negro y con los rostros parcialmente tapados, la identificaci\u00f3n de los protagonistas nunca se aclar\u00f3 del todo. Once hombres reclamaron ser el impetuoso marinero y tres mujeres, la enfermera. Una de ellas, Edith Slain, muerta en 2010 a los 91 a\u00f1os, lleg\u00f3 a ser considerada durante a\u00f1os como la aut\u00e9ntica. \u201cLe dej\u00e9 besarme porque hab\u00eda estado en la guerra\u201d, dec\u00eda esta profesora de educaci\u00f3n infantil de Beverly Hills.<\/p>\n<p>Gran parte de este debate se debi\u00f3 a que el experimentado Alfred Eisenstaedt, al tomar la imagen, no pregunt\u00f3 los nombres de los protagonistas y en la publicaci\u00f3n de<i> Life<\/i> aparecieron sin identificar. Tampoco el fot\u00f3grafo fue capaz posteriormente de aclarar qu\u00e9 pretendiente era el verdadero.<\/p>\n<p>El resultado fue una controversia interminable, en la que poco a poco Greta Zimmer Friedman y George Mendonsa ganaron puntos. El Proyecto de Memoria Hist\u00f3rica de los Veteranos de la II Guerra Mundial la entrevist\u00f3 como tal y ah\u00ed la antigua asistente dental pudo dar su versi\u00f3n completa. Pero el mayor impacto procedi\u00f3 del libro<em> El marino que besaba: el misterio detr\u00e1s de la fotograf\u00eda que puso fin a la Segunda Guerra Mundial. <\/em>En esta investigaci\u00f3n, publicada en 2012, Lawrence Verria and George Galdorisi, tras recoger infinitud de testimonios e indicios, entre ellos la estatura y el pelo, destronaban a Shain y daban el reconocimiento a Greta Zimmer, una jud\u00eda austriaca, cuyos padres hab\u00edan muerto en el holocausto.<\/p>\n<p>Aunque el misterio posiblemente nunca desaparecer\u00e1, ayer la muerte de Greta, al igual que hace seis a\u00f1os la de Slain, fue recogida por grandes agencias y medios estadounidenses. Por segunda vez, mor\u00eda la protagonista del beso eterno.<\/p>\n<p>F. El Pa\u00eds.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la historia de un beso eterno. El que la enfermera Greta Zimmer Friedman y el marinero George Mendonsa, seg\u00fan su propio relato, se dieron el 14 de agosto de 1945 en Nueva York sin conocerse ni decirse los nombres. Un encuentro nacido para el olvido y que, sin saberlo ellos, inmortaliz\u00f3 Alfred Eisenstaedt [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":57309,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-57308","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57308"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57310,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57308\/revisions\/57310"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/57309"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/2horizontes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}