{"id":30714,"date":"2015-11-01T11:48:29","date_gmt":"2015-11-01T10:48:29","guid":{"rendered":"http:\/\/2horizontes.com\/?p=30714"},"modified":"2015-11-01T11:48:29","modified_gmt":"2015-11-01T10:48:29","slug":"mi-disculpas-a-radhames","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/2horizontes.com\/?p=30714","title":{"rendered":"Mi disculpas a Radham\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p>Escribo esta columna sobre Radham\u00e9s G\u00f3mez Pep\u00edn porque le debo la excusa por no ir a verlo cuando su quebranto agrav\u00f3 y su perfil f\u00edsico sufri\u00f3 dram\u00e1ticamente. Le dije a Cornelia, su esposa, que no quer\u00eda verlo as\u00ed, sino conservar en mi memoria el talante de ese periodista valiente, irreductible, que nunca le hizo ojo bonito al miedo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n deseo disculparme ante el maestro porque se cans\u00f3 de pedirme que adelantara el editorial por el previsible fallecimiento de Chuchito \u00c1lvarez, que tuve que redactar de urgencia un s\u00e1bado en la noche, ante el fallecimiento del admirado director del diario Hoy, no sin antes sufrir su l\u00f3gico rega\u00f1o de Radham\u00e9s.<\/p>\n<p>Duele decirlo, pero lo misma historia ocurri\u00f3 contigo, Radham\u00e9s, pues Bol\u00edvar D\u00edaz, el sub director de El Nacional, llevaba muchos d\u00edas insistiendo para que redactara el editorial que servir\u00eda de paneg\u00edrico a tu cercana partida, pero vine a escribirlo el mismo d\u00eda de tu muerte y con la misma reprimenda.<\/p>\n<p>En mi defensa debo decir que no puedo hilvanar una palabra ni una frase sobre la muerte de nadie que est\u00e9 vivo, menos la de dos maestros, como Chuchito y t\u00fa que signaron por siempre mi vida profesional. Eso lo aprend\u00ed de ti, que tus Pulsaciones eran las de tu coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Si comienzo a enumerar o describir las veces que Radham\u00e9s y yo peleamos en medio de la redacci\u00f3n no terminar\u00eda esta cuartilla, pero hoy confieso que en el 99% de los casos, \u00e9l ten\u00eda raz\u00f3n, aunque no recuerdo cuando le admit\u00ed que la verdad estaba de su lado, porque siempre cre\u00ed que era m\u00eda.<\/p>\n<p>El director de El Nacional nunca nos trat\u00f3 como subalternos, sino como compa\u00f1eros, al punto que todos en la redacci\u00f3n lo asum\u00edamos con un reportero m\u00e1s, s\u00f3lo que con envidiable talento, arrojo, creatividad y gran sentido \u00e9tico.<\/p>\n<p>Yo sent\u00eda que hab\u00eda ganado el premio Pulitzer cada vez que Radham\u00e9s me presentaba el t\u00edtulo principal del d\u00eda, sin que la historia estuviera todav\u00eda redactada, con la sola pregunta de \u201c\u00bfes esa la noticia?\u201d, lo que quer\u00eda decir que confiaba en que el texto reflejar\u00eda objetividad y certeza.<\/p>\n<p>El director parec\u00eda comportarse como si fuera Trujillo, con su acostumbrada expresi\u00f3n de que \u201cAs\u00ed se va a quedar\u201d, cuando algunos de nosotros le objet\u00e1bamos un titular o el contenido de una informaci\u00f3n, pero todos aprendimos que esa era su respuesta autom\u00e1tica cuando se le enfrentaba en medio de la redacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tan pronto cualquiera de nosotros le ped\u00eda hablar en su oficina, siempre abierta, sobre un tema del d\u00eda, Radham\u00e9s, se transformaba en un amoroso padre, que intentaba convencernos de sus criterios, pero terminaba casi siempre aceptando las opiniones de sus periodistas.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo p\u00e1rrafo tiene el prop\u00f3sito de disculparme con Radham\u00e9s por haberle fallado por no escribir a tiempo el editorial a Don Cuchito y el de su a su propio deceso. El entender\u00e1 all\u00e1 en la gloria que no es f\u00e1cil anticiparse a la muerte de un ser extraordinario y de un maestro sin par.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escribo esta columna sobre Radham\u00e9s G\u00f3mez Pep\u00edn porque le debo la excusa por no ir a verlo cuando su quebranto agrav\u00f3 y su perfil f\u00edsico sufri\u00f3 dram\u00e1ticamente. 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