{"id":15448,"date":"2015-07-07T18:34:18","date_gmt":"2015-07-07T17:34:18","guid":{"rendered":"http:\/\/2horizontes.com\/?p=15448"},"modified":"2015-07-08T00:24:34","modified_gmt":"2015-07-07T23:24:34","slug":"sexo-al-mejor-postor-rd","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/2horizontes.com\/?p=15448","title":{"rendered":"Sexo al mejor postor RD"},"content":{"rendered":"<p>La avenida Sarasota se desnuda ante la mirada de quienes requieren la compa\u00f1\u00eda de mujeres como \u201cKatherina\u201d, una trabajadora sexual que bajo su pseud\u00f3nimo ofrece por las noches su cuerpo a quienes buscan comprar el placer.<\/p>\n<p>Parada frente a un establecimiento comercial cerrado y vigilado por un seguridad, \u201cKatherina\u201d se refugia en su propia sombra desprendida por uno de los tantos postes de luces que se encuentran en ese lugar, esperando que los clientes se le acerquen o soliciten.<\/p>\n<p>Sola y alejada de sus dem\u00e1s compa\u00f1eras, quienes se agrupan en las diferentes esquinas, acude a uno de los acostumbrados llamados que se le hace desde la ventanilla de un veh\u00edculo para negociar el acuerdo sexual.<\/p>\n<p>Con un tono seductor y la mirada perdida expone su men\u00fa con detalles: \u201cPapi si t\u00fa quieres irte solo conmigo, te cobro RD$ 3,000 con todo, ya que amaneceremos y haremos lo que se te antoje, pero si quieres que vaya tu novia conmigo y hagamos un tr\u00edo, el precio aumenta a RD$ 3,500\u201d.<\/p>\n<p>Ante el ofrecimiento, donde su cuerpo se degrada econ\u00f3micamente pero se acrecienta para los bolsillos de quienes solicitan el trabajo, se inicia un debate de rebajas con el fi n de llegar a un acuerdo, y debido a la insistencia, un pacto se sella para disminuir el precio.<\/p>\n<p>\u201cLes rebajar\u00e9 el precio porque yo soy \u2018jevy\u2019, denme RD$ 3,000 por los dos para que hagamos el tr\u00edo y ya\u201d, dice la joven de piel morena y cuerpo esbelto.<\/p>\n<p>El atuendo blanco que luc\u00eda esa noche, deja al descubierto sus grandes senos y nalgas. Y mientras acaricia su pelo replica \u201cyo tengo de todo, yo les puedo hacer pasar una noche estupenda\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tanto regateo de precios, las t\u00e1cticas de mercadotecnia no logran su cometido y la decepci\u00f3n se apodera de \u201cKatherina\u201d, a pesar de haber hecho rebajas a la oferta de su cuerpo.<\/p>\n<p>Aunque la avenida Sarasota es una de las llamadas \u201cZonas Rosas\u201d de la capital, existen otros lugares donde las trabajadoras sexuales se re\u00fanen para seguir ejerciendo su labor, tales como en el Centro de los H\u00e9roes, conocido popularmente como \u201cLa bolita del mundo\u201d, Villas Agr\u00edcolas, Los Mina, La Duarte, Autopista 30 de Mayo, San Vicente de Pa\u00fal, entre otras.<\/p>\n<p><strong>Negocios cautivos<\/strong><br \/>\nOtras, como \u201cHony\u201d, realizan su labor en un bar er\u00f3tico de la avenida John F. Kennedy, donde utilizan m\u00e9todos distintos para ofrecer sus servicios sexuales. Con labios gruesos, poco maquillada y de \u201cgordita\u201d contextura, \u201cHony\u201d ejecuta movimientos sensuales para hacer que los visitantes coloquen las manos en sus bolsillos, y mediante el hechizo lujurioso inviertan de manera espor\u00e1dica su dinero, aunque el lugar de trabajo no ofrezca las condiciones necesarias debido a los huecos en el piso, las mesas cojas, las sillas ausentes y los inodoros descuidados por la falta de agua.<\/p>\n<p>A pesar de las precariedades, quienes asisten son fi jos en el lugar y se saben los nombres de todas las empleadas, y as\u00ed, como un estreno de cine entretiene a los espectadores mientras comen palomitas de ma\u00edz, los clientes del establecimiento ponen sus rostros de lobos mientras observan las piruetas de la joven en el tubo, quien como toda una experta se despoja de la sensual vestimenta al ritmo de la suave m\u00fasica de balada.<\/p>\n<p>La clientela, en su mayor\u00eda hombres, visten camisetas y pantalones jeans salvo algunas excepciones.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, andan en veh\u00edculos de marcas como Toyota y Honda, cuyos a\u00f1os no llegan a 2010. Las mujeres son contadas con las manos y andan acompa\u00f1adas de su pareja vestidas tambi\u00e9n de manera casual.<\/p>\n<p>Tras culminar su espect\u00e1culo y sin importar que asistan hombres solitarios o con parejas, \u201cHony\u201d se aproxima y ofrece el men\u00fa de la casa: \u201c\u00bfQuieres que te baile? Son RD$100 por minuto\u201d.<\/p>\n<p>Al lograr la atenci\u00f3n de los usuarios que ingieren bebidas alcoh\u00f3licas en la mesa, contin\u00faa su ofrecimiento.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfUstedes son novios? Yo tengo mente abierta, podr\u00edamos hacer un tr\u00edo en la habitaci\u00f3n de all\u00e1 atr\u00e1s que tiene el bar, solamente les cobrar\u00eda RD$3,000 por los dos, pero si quieren sacarme de aqu\u00ed aumentar\u00e1 a RD$3,500 y es de amanecida\u201d, establece la chica con los senos al descubierto y tono de voz tentadora.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s la tarifa del bar de la Kennedy concuerde relativamente con el precio que ofrecen las trabajadoras sexuales en la calle, pero hay otros lugares como un club en el Malec\u00f3n que son frecuentados por otros tipos de personas, dispuestas a pagar RD$ 500 solo por la entrada.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed los clientes se distinguen por las telas de marcas y las jeepetas 4Runner y Audi que sobrepasan los a\u00f1os 2012, asimismo, las servidoras del sexo son el prototipo inculcado a esos hombres que rechazan a las mujeres \u201cgorditas\u201d y adulan a las obras de arte del bistur\u00ed de un cirujano pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>Las contratadas, en su mayor\u00eda con acentos colombianos y venezolanos, son celadas por la seguridad del local que se mantiene vigilante ante el parroquiano que se propase sin autorizaci\u00f3n, ya que solo ellas tienen la potestad de tocar o dejar que las toquen.<\/p>\n<p>Pero como si de un juego de casino se tratara, la clientela se acerca a la caja para comprar los llamados \u201cErotics Coins\u201d, monedas que circulan en el bar y son necesarias para presenciar el \u201cbaile sexual\u201d, los cuales tienen vigencia por cada canci\u00f3n.<\/p>\n<p>El paroxismo se apodera de quienes presencian a las mujeres con \u201ccuerpo hecho\u201d que hacen el papel de acr\u00f3batas en un tubo frente a un p\u00fablico con sed de morbo.<\/p>\n<p>En este caso, el precio es impuesto por el negocio y se duplica en comparaci\u00f3n a los bares de la Kennedy.<\/p>\n<p>Los bailes son clasifi cados en semiprivados y privados cuyo valor es en d\u00f3lares y ronda entre US$15 y US$20 equivalentes a RD$671 y RD$895 respectivamente. Adem\u00e1s, el costo de las relaciones sexuales oscila entre US$100 y US$150 (RD$4,475 y 6,712), siendo 60% de la ganancia para quien ofrece el servicio y 40% restante a la casa (RD$2,685 para las mujeres y RD$1,790 para el local, en caso de que sean US$100).<\/p>\n<p><strong>Ante la sociedad<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan el director del Centro de Organizaci\u00f3n Integral (COIN), Santos Rosario, hay alrededor de 90,000 mujeres que ejercen el trabajo sexual a nivel nacional en lugares p\u00fablicos y \u201cnegocios cautivos\u201d (bares, dance club y casa de citas).<\/p>\n<p>El soci\u00f3logo Juan Miguel P\u00e9rez explica que el trabajo sexual se ha normalizado en comparaci\u00f3n con otros tiempos, y que el t\u00e9rmino de \u201cprostituci\u00f3n\u201d se ha utilizado como una descalifi caci\u00f3n social, en parte por la sociedad conservadora.<\/p>\n<p>A\u00f1ade que es una forma de descalifi car a la mujer usando ep\u00edtetos dentro de una sociedad \u201cmoralista\u201d y \u201cconservadora\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl trabajo sexual se ha normalizado a trav\u00e9s del tiempo y con el t\u00e9rmino de \u2018prostituci\u00f3n\u2019 se ha tratado de descalifi car a la mujer. Cabe destacar que ahora utilizan el sobrenombre de \u2018chapeadora\u2019 o \u2018peladora\u2019 para seguir maltratando socialmente a la mujer\u201d, asegura el experto.<\/p>\n<p><strong>(+) EL SEXO TRANSACCIONAL Y LAS ENFERMEDADES SEXUALES <\/strong><br \/>\nSantos Rosario, dice que el alias de \u201cchapeadora\u201d se les atribuye a aquellas mujeres que realizan el \u201csexo transaccional\u201d. Este tipo de trabajadoras sostienen una relaci\u00f3n con un hombre, y solo les interesa que estos satisfagan sus necesidades monetarias (compra de vestimenta, pagos de estudios, alquiler de casa o veh\u00edculo, entre otras cosas).<\/p>\n<p>El psic\u00f3logo Ram\u00f3n Alm\u00e1nzar sostiene que las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual entre las servidoras sexuales son m\u00ednimas estad\u00edsticamente. \u201cLas trabajadoras sexuales tienen un \u00edndice muy bajo en enfermedades de transmisi\u00f3n sexual porque han establecido como reglamentaci\u00f3n el cuidado de su salud sexual y de las personas que tienen sexo con ellas\u201d, agrega el experto.<\/p>\n<p>Corroborando las afirmaciones de Alm\u00e1nzar, el director del COIN reafirma que las estad\u00edsticas de padecimientos de transmisi\u00f3n sexual en esas mujeres son casi nulos. \u201cEn el caso de las trabajadoras sexuales, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) prevalece solo en un 4% a nivel nacional\u201d, informa Rosario.<\/p>\n<h3 id=\"ArticlePreTitleDiv\" class=\"art_pretitulo\">SERIE ESPECIAL: DE LISTIN DIARIO<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La avenida Sarasota se desnuda ante la mirada de quienes requieren la compa\u00f1\u00eda de mujeres como \u201cKatherina\u201d, una trabajadora sexual que bajo su pseud\u00f3nimo ofrece por las noches su cuerpo a quienes buscan comprar el placer. 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