Valentino Rossi ensucia su leyenda

Cuando entró el jueves en Sepang, penúltimo circuito del Mundial, Valentino Rossi ya caminaba torcido. En una maniobra impropia de sus siete títulos, decidió arrojarse sobre Marc Márquez con desagradables acusaciones personales, lo convirtió en su enemigo manifiesto y criminalizó todos sus movimientos, cualquier acelerón, cualquier frenazo.

Leyenda más allá del endogámico motociclismo, nadie le criticó por ello. Es un maestro en estas artes, decían a este diario expertos en sufrirle como Sete Gibernau, sin querer recordar menosprecios parecidos recibidos o episodios similares del italiano con Max Biaggi o Casey Stoner.

Es una estrategia”, se argumentaba, quiere quedarse a solas con Jorge Lorenzo, se añadía, pero en realidad era sólo una argucia antideportiva y, sobre todo, un tremendo error.Así te lo hemos contado

Señaló el líder del campeonato a quién menos debía: al piloto más rápido, un amante del cuerpo a cuerpo. Y, aunque pudo salirse con la suya en la clasificación, este domingo tuvo que pagar por esa equivocación.

Acabó tercero, sí, y mantiene siete puntos de ventaja en la general, es decir, en Cheste celebrará si acaba segundo, pero perdió su aura, todo su carisma. Cayó el mito.

En las últimas décadas, pocas maniobras tan feas se han visto sobre el asfalto. Después de cuatro vueltas de intensa pelea, Rossi decidió hacer caer a Márquez y lo consiguió: en la curva 14, desaceleró, abrió sobremanera su trayectoria, esperó a que el español impactara desequilibrado contra su Yamaha y, en último término, para multiplicar la vergonzosa escena, soltó una levísima patada.

Los gritos se multiplicaron en todo el mundo y las reacciones en el paddock aclararon lo ocurrido. Mientras el padre de Márquez, Julià, se quejaba airadamente y su hermano, Álex, se encaraba con el equipo del italiano, el ayudante de éste, Alessio ‘Uccio’ Salucci, aplaudía la jugarreta y gesticulaba a la cámara como diciendo: Es lo que pasa cuando te metes con el campeón No sé qué ha pasado.

Estaba perdiendo mucho tiempo en esa batalla y en la curva 14 quería ralentizar el ritmo, hacer frenar a Marc y por eso me he abierto. No se cómo ha impactado contra mí y se ha caído.

Ha sido una pena porque en una carrera normal podría haber peleado aquí con Jorge y en Valencia lo tendré mucho más difícil”, aseguró el propio Rossi, mientras Dirección de Carrera estudiaba las imágenes y Márquez se recluía en su garaje.




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