Los dominicanos acusados de pegar a policías en Madrid: “Ellos fueron los agresores”

Los siete ciudadanos dominicanos acusados de agredir a unos diez agentes de Policía Municipal de Madrid y Policía Nacional fuera de servicio durante una reyerta en el distrito de Tetuán en 2016 han negado su participación en la batalla campal, y han acusado a los funcionarios de actuar de forma “violenta y chulesca”.

La Fiscalía Provincial de Madrid solicita penas que van desde los 7 años y seis meses de prisión a los ocho meses para este grupo de siete personas. Según su relato, el 6 de marzo de 2016 varios agentes cenaron en un restaurante de Madrid y al salir del local uno de ellos se dirigió a su vehículo en el que 3 ó 4 de los acusados estaban sentados en el capó, con vasos y botellas sobre el mismo.

El principal acusado es Delvys Manuel N.A. que, de acuerdo con el relato del fiscal, “se puso violento” cuando un policía fuera de servicio les pidió que dejaran libre el vehículo, tras lo que se encaró le propinó un puñetazo en la cara. Tras esto, habría propinado un botellazo al agente (sin haber mostrado su placa identificativa) y el resto de los acusados respondieron con puñetazos y patadas.

Delvys Manuel N.A., sin embargo, ha negado tal agresión porque se encontraba “dentro del restaurante”, aunque sí ha confirmado que pegó un puñetazo a un agente porque estaban agrediendo a su mujer (Luz Arianny M.F.), que en ese momento se encontraba embarazada de pocas semanas. “Después un policía uniformado me pegó un puñetazo y me dejó KO”, ha apostillado. Luz Arianny ha criticado que, pese a que “no pegó a nadie”, la llevaron “a rastras por el suelo”. “Quedé inconsciente, fueron muy violentos”, ha lamentado.

Los dos policías que detuvieron a Delvys Manuel N.A. han confirmado que actuaron por imperativo de uno de los agredidos, compañero de paisano, reteniendo al acusado hasta que “se volvió loco y comenzó a lanzar puñetazos y patadas”. “Me consiguió dar un puñetazo, rajó la cara a un agente e hizo una brecha en la cabeza a otro”, ha asegurado.

BOTELLAZO EN LA CABEZA DE UN AGENTE

Poco tiempo después de la presunta agresión de Delvys Manuel, siempre según el Ministerio Público, se acercaron el resto de compañeros quienes, pese a identificarse como policías y a la voz de “alto policía”, fueron recibidos con lanzamiento de objetos “contundentes”.

“Incluso otro de los acusados, Nolasco G.G. tuvo tiempo de estrellar una botella de cristal en la cabeza de un agente”, apostilla el fiscal, mientras que este acusado ha negado que golpeara a nadie y, de hecho, ha defendido que estaba en el interior del restaurante durante la reyerta: “No vi nada ni participé en nada, me detuvieron después cuando me iba a casa”.

Uno de los policías de paisano que fue presuntamente agredido ha confirmado este lunes ante el juez la agresión de Nolasco a un agente, al tiempo que ha contado que tuvo que quitar un bate de béisbol a otro de los acusados, pero que eso no impidió que el dominicano le propinara un puñetazo en la cara.

El dominicano que habría portado el bate de béisbol ha negado tal circunstancia, así como que pegara a cualquiera dentro de la batalla campal: “Estaba en el bar y salí porque había mucha gente corriendo, me iba para mi casa y fuimos detenidos de forma chulesca”. Dada la gravedad del altercado que se había producido en la vía pública se personaron en el lugar de los hechos varias patrullas tanto del Cuerpo Nacional de Policía como de la Policía Municipal que “también fueron recibidos con el lanzamiento de objetos”.

LANZAMIENTO DE UN TRICICLO

“Otra de las acusadas, Altagracia F.P., llegó a lanzar un triciclo contra una agente y más tarde trató de dar un puñetazo a otro, al tiempo que Luz Arianny M.F. agredía por la espalda a un policía local que trataba de separar a los intervinientes en la reyerta”, asegura el representante del Ministerio Público.

Altagracia F.P. ha rechazado la acusación de que lanzara tal objeto contra un policía, sino que salió a ver la pelea porque “estaban pegando” a su hija, que tiene una minusvalía del 65 por ciento. “Ella no estaba en el bar, la dejé en casa. Supongo que escuchó todo el ruido y bajó”, ha comentado. El policía que supuestamente recibió el lanzamiento del triciclo en la cara ha confirmado la agresión, y ha contado que mientras la intentaba detener ésta le lanzó “puñetazos y arañazos”




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