CALIFORNIA: Asciende a 44 la cifra de muertos en gigantesco incendio

CALIFORNIA.- El número de víctimas por los incendios forestales en California se elevó a 44 en todo el estado: 42 en el norte de California y 2 en el sur de California.

El fuego seguía ardiendo en ambos extremos del estado, con fuertes vientos pronosticados para la noche que representarían un desafío para los bomberos. El así llamado incendio Camp que devastó una franja del norte de California fue el más letal.

El presidente Trump aprobó este lunes una Declaración de Desastre para California.

El presidente declaró que existe un gran desastre en el estado de California y ordenó ayuda federal para complementar los esfuerzos de recuperación estatales, tribales y locales en las áreas afectadas por incendios forestales a partir del 8 de noviembre de 2018.

La acción del presidente pone a disposición fondos federales para las personas afectadas en los condados de Butte, Los Ángeles y Ventura.

La asistencia puede incluir subvenciones para viviendas temporales y reparaciones de viviendas, préstamos a bajo costo para cubrir pérdidas de propiedad no aseguradas y otros programas para ayudar a individuos y dueños de negocios a recuperarse de los efectos del desastre.

El financiamiento federal también está disponible para los gobiernos locales, estatales y elegibles, y para ciertas organizaciones privadas sin fines de lucro que comparten costos para el trabajo de emergencia en los condados de Butte, Los Ángeles y Ventura.

Los fondos federales también están disponibles en una base de costos compartidos para las medidas de mitigación de peligros en todo el estado.

Brock Long, Administrador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), Departamento de Seguridad Nacional, nombró a David G. Samaniego como el Coordinador Federal para las operaciones de recuperación en las áreas afectadas.

Las evaluaciones de daños continúan en otras áreas, y se pueden designar áreas adicionales para asistencia después de que se completen completamente las evaluaciones.

Por lo menos cinco equipos de rescate trabajaban en Paradise, una localidad de 27,000 habitantes que en gran parte fue destruida el jueves por las llamas, y en comunidades circundantes. Las autoridades convocaron a un laboratorio ambulante de ADN y a antropólogos para que ayuden a identificar a las víctimas del incendio forestal más destructivo en la historia de California.

Para el domingo en la tarde, una de las dos carrozas fúnebres negras que estaban estacionadas en Paradise había recogido otro conjunto de restos.

La gente que buscaba a sus amigos o parientes llamó a centros de evacuación, hospitales y a la oficina del forense.

Sol Bechtold manejó de un albergue a otro buscando a su madre, Joanne Caddy, una viuda de 75 años cuyo hogar se incendió junto con el resto de su vecindario en Magalia, al norte de Paradise. Vivía sola y no conducía.

Bechtold publicó un anuncio en las redes sociales, lo colocó en los tableros de avisos de los albergues y le mostró su fotografía a los evacuados, preguntando a ver si alguien la reconocía. Se topó con algunos de los vecinos de su madre, pero ninguno la había visto.

Mientras conducía entre el humo y la bruma hacia otro albergue, dijo: “También estoy bajo una oscura nube emocional. Tu madre está en algún lugar y no sabes dónde. No sabes si está a salvo”.

“Tengo que mantenerme positivo”, agregó. “Ella es una mujer fuerte e inteligente”.

El gobernador Jerry Brown dijo que California está solicitando ayuda del gobierno del presidente Donald Trump, el cual ha afirmado que los incendios se deben a un manejo “deficiente” de los bosques. En una conferencia de prensa, Brown dijo que tanto los gobiernos estatales como los federales deben mejorar la administración que hacen de los bosques, pero consideró que eso no es la causa del problema.

“El administrar todos los bosques en todas las partes donde podemos no detiene el cambio climático”, afirmó el gobernador. “Y los que niegan que exista definitivamente están contribuyendo a las tragedias de las que ahora somos testigos, y a las que veremos en los próximos años”.

Los bomberos que combaten el incendio Camp con palas y topadoras, retardantes de fuego y mangueras esperaban ráfagas de viento de hasta 40 millas por hora el domingo por la noche. Aún no hay lluvia en el panorama.

Más de 8,000 bomberos combatían tres incendios forestales que arden en aproximadamente 400 millas cuadradas en el norte y sur de California, y seguían llegando equipos de otros estados para ayudar.

Dos personas fueron halladas muertas en un incendio en el sur de California, donde las llamas arrasaron con las mansiones de Malibú y con los suburbios de la clase trabajadora de Los Ángeles por igual.

Los dos cuerpos gravemente quemados fueron encontrados frente a la cochera de una residencia en Malibú, donde viven muchas celebridades.

Muchos residentes tuvieron que evacuar sus casas, incluida la cantante Lady Gaga, Kim Kardashian West y Martin Sheen. El actor Gerard Butler publicó en Instagram que la mitad de su casa ubicada en Malibú había desaparecido, y el publicista de Camille Grammer Meyer dijo que la estrella del programa “Real Housewives of Beverly Hills” había perdido su hogar en el enclave costero.

Las llamas también asediaban a Thousand Oaks, una ciudad del sur de California que está de luto por la masacre de 12 personas en un tiroteo en un bar de música country el miércoles por la noche.

MALIBÚ, California – Algunas de las miles de personas que huyeron de un enorme incendio forestal en el sur de California pudieron regresar a sus hogares, mientras que el tránsito era fluido el lunes sobre la principal carretera de la zona luego de estar cerrada por varios días.

La repoblación de algunos vecindarios y la reapertura de la autopista 101 al oeste de Los Ángeles comenzaron el domingo por la noche. Fueron avances positivos incluso cuando los pronósticos apuntaban a condiciones climáticas adversas.

Sin embargo, las órdenes de evacuación seguían en vigor para muchas zonas, incluidas las ciudades de Malibú y Calabasas.

El llamado incendio Woolsey creció a más de 143 millas cuadradas, contenido en un 20%, para el lunes por la mañana.

El estimado de estructuras que quedaron destrozadas aumentó a 370, cuando la evaluación de los daños se había completado en apenas un 15%.

La cifra de muertes en el sur de California se mantuvo en dos.

Sin embargo, a aquellos que regresaron a sus hogares les aguardaba una sensación de alivio pero también algo de dolor.

Ansioso por saber cómo había quedado su casa, Roger Kelly, de 69 años, desobedeció las órdenes de evacuación el domingo y caminó hacia Seminole Springs, una comunidad de casas rodantes ubicada en las montañas de Santa Mónica, al norte de Malibú.

Se alegró al ver que su casa estaba intacta. Pero otras, ubicadas a media cuadra de distancia habían quedado destrozadas, así como decenas más. Todo el paisaje alrededor de la comunidad se había convertido en cenizas.

“Comencé a llorar”, comentó Kelly. “Me destrozó. La primera vez que lo ves, realmente te duele”, expresó.

La comunidad donde Kelly y su esposa han vivido por 28 años y criaron a dos hijos estaba entre las más afectadas por el incendio forestal.

El incendio se desató el jueves en medio de los fuertes vientos de Santa Ana y se propagó a través de las comunidades ubicadas en el oeste del condado de Los Ángeles y en el sureste del condado de Ventura.




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