80.000 euros en joyas y bolsos de lujo por decenas, el botín intevenido a una novia del narco Castaña

La mujer, madre de dos de los siete hijos de Antonio Tejón, ha sido arrestada por blanqueo y pertenencia a banda organizada

La vida de Antonio Tejón cambió la madrugada del 7 de junio de 2018. Ese día pasó de ser uno de los poderosos hermanos Castaña, reyes del hachís en el Estrecho, a ser un delincuente arrestado más. El menor de los Tejón pasaba la noche con Patricia P.C., testigo involuntaria de aquella estrepitosa caída. Diez meses después de aquello, a la novia y madre de dos de los siete hijos de Antonio Tejón le ha llegado el turno de rendir cuentas. La policía la ha detenido, acusada de ser “una de las mayores beneficiadas del entramado económico de los Castaña”.

Patricia era capaz de gastar 5.000 euros en un día de compras, tenía 80.000 euros en joyas, conducía vehículos de alta gama y vivía en un retiro dorado en la lujosa urbanización de Sotogrande (San Roque). Allí, en una lujosa villa de centenares de metros cuadrados y amplia piscina, almacenaba decenas de bolsos de Gucci y Louis Vuitton comprados con dinero del narco, según sospecha la policía y Vigilancia Aduanera, artífices de la detención en una operación conjunta.

Los agentes investigan a la mujer, de 37 años, por delitos de blanqueo de capitales y pertenencia a banda organizada, tal y como ha avanzado este martes la policía en una nota de prensa. A la amante de Tejón no se le conocía oficio ni actividad laboral declarada. Pese a ello, “disfrutaba de un alto nivel de vida” que ha conseguido mantener más allá de la detención tanto de su pareja, como de Isco Tejón, hermano de Antonio y detenido el pasado mes de octubre tras protagonizar un videoclip de reguetón.

La policía sabía que Antonio Tejón se encontraría con Patricia P.C. aquella noche del 7 de junio en una casa del paseo del Mediterráneo, en la barriada de San Bernardo, una de las zonas calientes del hachís de La Línea de la Concepción. Sin embargo, los agentes han constatado que la pareja tenía otra residencia, situada en la exclusiva urbanización de Sotogrande. Esa lujosa vivienda era uno de los frutos del “alto beneficio económico obtenido con ilícitas actividades” —según explica la policía— de los que disfrutaba la detenida, pese a que Tejón lleva ya meses en la prisión de Albolote (Granada).

En su ostentoso retiro, Patricia P.C. no escatimaba en gastos. En los registros en la vivienda de Sotogrande, los investigadores han intervenido una importante cantidad de joyas con un valor superior a los 80.000 euros, 10.000 euros en efectivo y varios vehículos de alta gama. Los agentes tienen claro que la mujer era una de las personas más beneficiadas por el dinero del narcotráfico de los ‘Castaña’ y ella hacía gala de ello. “No escatimaba en gastos superiores a los 5.000 en áreas comerciales en un solo día o en conducir vehículos de alta gama”, aseguran desde la policía.

Pero toda esta vida de lujo de Patricia se ha torcido con esta detención dirigida por el Juzgado de Primera Instancia número 2 de la Línea y con el apoyo de Fiscalía Antidroga en el Campo de Gibraltar. En el operativo, además de la vivienda de Sotogrande, la policía y Vigilancia Aduanera han registrado hasta tres propiedades más en La Línea. Tras pasar a disposición judicial, la mujer ha quedado en libertad con cargos y a la espera de juicio.

Patricia P.C. es madre de dos de los siete hijos que tiene Antonio Tejón. Pese a que la policía la considera pareja del narco, el menor de los hermanos Castaña aún sigue casado con su esposa, Zaraida L. Precisamente, tanto la esposa como el hijo mayor de Tejón —de apenas 18 años— acabaron también detenidos en una macrooperación desarrollada a mediados de febrero contra los supervivientes de la banda de los ‘Castaña’. A ambos —ya en libertad con cargos— les investigan tanto por blanqueo de capitales como por narcotráfico.

La detención ahora de Patricia P.C. se enmarca en el desmantelamiento de la banda de los Castaña que las fuerzas de seguridad de la zona llevan años realizando y que se ha intensificado en los últimos meses con el desarrollo del Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar.

El refuerzo de las unidades de investigación ha provocado el estrangulamiento de los clanes del hachís y el desplazamiento de estas mafias a otros puntos de Andalucía. Mientras, los hermanos Tejón contemplan, desde sus respectivas prisiones, cómo se desmorona el emporio del hachís que levantaron hasta convertirse en los reyes del narco del Campo de Gibraltar. Así amasaron una fortuna valorada en 30 millones de euros, según estimaciones de la policía. No cesaron en su prolífica actividad ni estando ambos fugados y perseguidos por la Justicia. Sin embargo, en el mundo del narco se vive deprisa y, tras sus detenciones —Antonio en junio e Isco Tejón en octubre—, ya están retirados. Ya solo les queda comportarse como presos modélicos hasta que les llegue unos juicios que, al menos, hasta 2020 no se producirán.




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